noviembre 08, 2005

El cadáver de la novia

Dirigida por Tim Burton y Mike Johnson
Voces de: Johny Depp, Helena Bonham Carter, Emily Watson, Christopher Lee

Calificación: dos estrellitas


He aquí —en exclusiva, para los fieles seguidores de esta columna— una fotografía del avant-premiere en Lima de “El cadáver de la novia”, la película que todos los chicos estaban esperando. Como podrán apreciar, estos pequeños cinéfilos aún no salen de su asombro luego de ver el filme. Interrogados a la salida, Claudita (7) y Nano (4) dijeron que la experiencia “los había transformado”. Realmente.

La nueva entrega de Tim Burton se llama “El cadáver de la novia” y es una película de animación en stop motion. O sea, cuadro por cuadro. Fotograma por fotograma, si prefieren. En este tipo de películas, los personajes que vemos en pantalla existen realmente fuera de ella: son muñecos. Hechos de metal y silicona, en este caso. Los animadores construyen a los personajes, luego construyen los sets y a continuación filman la película entera, rebosantes de paciencia. Y es que la filman cuadro por cuadro. Pues, para crear la ilusión final del movimiento continuo, los animadores deben mover a los personajes de a poquitos, un cuadro por vez...

Un segundo de cine consta de 24 cuadros o fotogramas. Un día de chamba intensa en stop motion produce, más o menos, tres segundos de película.

Se trata de un acto de amor.


“Hay algo maravilloso en poder tocar y mover físicamente a tus personajes” dice Burton, y uno puede entenderlo. Sucede además que el stop motion posee una cualidad sobrenatural: el movimiento de los personajes, cuando finalmente los vemos en pantalla, no es fluido del todo. Esta animación, que ha sido hecha a mano, a lo largo de varios días, posee una cualidad profundamente humana: la imperfección. Algo impensable dentro de la animación convencional (pensemos por ejemplo en “Madagascar” o “Buscando a Nemo”, películas creadas en los espacios virtuales de ordenadores perfectos, casi desesperadamente perfectos... películas que constituyen, desde el estreno de “Toy story” hace ya diez años, lo convencional).


O SEA QUE UNO VE “EL CADÁVER DE LA NOVIA” y siente algo raro detrás de los ojos. La manera de moverse de los personajes, su textura, el modo en que las luces de verdad caen sobre ellos de verdad y los iluminan de verdad... todo esto es muy inusual. Crea cierta tensión. Es fácil creer que estamos asomando a otro mundo, y esa es una de las cosas más hermosas que pueden suceder en el cine. La secuencia inicial de créditos, por ejemplo, con estos dos personajes cortando mecánicamente cabezas de pescado, sería sumamente apta para el hipnotismo.


¿Es eso motivo suficiente para recomendar “El cadáver de la novia”? Lamentablemente, no.

Ya está. Luego de un preámbulo emocionado de cuatrocientas palabras, declaro que la película me dejó un sinsabor... Tal vez esperaba demasiado, sobre todo después de haber visto el filme anterior de Burton, “Charlie y la fábrica de chocolates”, que en mi opinión es uno de los mejores estrenos de este año. En todo caso, si se trata de ir a ver stop motion, ahora mismo tenemos en salas una cinta muy superior a “El cadáver de la novia”. Se llama “Wallace y Gromit: la batalla de los vegetales”.

Más sobre eso después. Digamos simplemente que la última película de Tim Burton —a pesar de lo mucho que pueda entusiasmar su proceso de creación— es un poco monse. Es fácil admirarla, pero resulta extremadamente difícil quererla. Y es que la cinta falla porque no permite que nos involucremos con la historia, o que nuestras emociones hacia estos personajes crezcan. Yo encuentro aún increíble que, tratándose de un filme que demoró casi tres años en hacerse, a nadie se le haya ocurrido trabajar un poquito en el guion...

(Historia. Un joven, luego de arruinar los ensayos de su boda, es enviado al bosque a practicar sus votos. Al hacerlo, coloca el anillo en una ramita... ¡que resulta ser el dedo extendido de la Novia Muerta! Ella lo conducirá al Mundo de los Muertos, donde serán felices por siempre...)

Prometedor. La historia, extraída del folklore judío, tenía muchas posibilidades. Pero su desarrollo en este filme es poco ambicioso: de hecho, ninguno de los personajes en esta película siente emociones intensas. Por un momento da igual si Víctor, nuestro héroe, se queda con esta atractiva Novia Muerta o regresa al Mundo de los Vivos a luchar por su dizque verdadero amor. Y da igual porque el guion no establece situaciones que nos hablen de amor, o cualquier sentimiento parecido. Un ejemplo: cuando Víctor se reencuentra en el Más Allá con su perro, muerto cuando él era niño, apenas muestra alguna emoción. ¡Su perro, que él quería tanto! Este solo incidente, de hecho, tiene tantas posibilidades cinematográficas que el mismo Burton dirigió, en los inicios de su carrera, un corto sobre un niño que resucita a su perro atropellado: “Frankenweenie”. Pero parece que él ya se olvidó.

Otra cosa. Los números musicales son innecesarios en buena parte, y logran aquello que los filmes menos afortunados de la Disney lograron en su momento: ahogar el ritmo, es decir, impedir que la película avance. La partitura de Danny Elfman, colaborador habitual de Burton, resulta correcta y guarda semejanzas —chequear la canción “Remains of the day”— con aquella compuesta para “Charlie y la fábrica de chocolates”, pero esta película necesitaba de números musicales que narraran, no que ilustraran.


¿Cuál es la explicación de todo esto? En mi opinión, lo que sucede es que Tim Burton ha querido hacer, por primera vez, una película para niños. Y “El cadáver de la novia” lo es: probablemente muchos pequeños la disfruten, pero recordemos que muchos pequeños estarían igual de contentos viendo “Súper escuela de héroes” o cualquier otra cosa que se acompañe con canchita. Y no, a pesar de su título la película no asusta, ni es agresiva. No hay en ella nada que no pueda verse en cualquier canal infantil... Uno puede imaginarse a Burton buscando que su película no fracase en taquilla, como sucedió con la inmensamente superior “El extraño mundo de Jack” —demasiado cruel, dijeron— y esterilizándola un poquito, recortándole los bordes para que le vaya mejor con el público. Pero en el camino el filme perdió gracia. Es más, yo diría que por primera vez este gran director de cine ha cometido aquel pecado de la autoreferencia fácil que señalaba Buñuel: Burton ha hecho un filme de Burton.

Puede que sea verdad. Aunque el diseño de arte en “El cadáver de la novia” es impresionante, no hay nada que no hayamos visto antes en “Beetlejuice” o “El extraño mundo de Jack” —películas adorables por su carácter adolescente, no infantil. Y, siendo este un filme en el cual hay tanto amor por el arte de la animación, resulta muy difícil encontrar en él pasión alguna. ¿Existe una intención artística o algo así detrás de esta empresa?

No lo sé. Hay que ver “El cadáver de la novia” como lo que es, entonces: una correcta película de animación en stop motion, hecha con una habilidad técnica admirable pero que nadie recordará dentro de un mes. Cosa que no sucederá, creo yo, con estos dos tipos:


Sí. Ellos son Wallace y Gromit, y están hechos de plastilina. Cuando la cámara hace un primer plano de alguno de sus rostros, podemos distinguir las leves huellas que los dedos de los animadores han dejado allí, mientras van dándoles vida. Wallace tiene los dientes como un tablero de chiclets, Gromit no tiene boca. Me recuerda a Snoopy. He aquí una película con un mundo propio, divertida e ingeniosa. “Wallace y Gromit: la batalla de los vegetales” es un filme honesto, y eso es algo que yo no podría decir de “El cadáver de la novia”. Quizás la película de Burton resulte más popular, pero esta es la mejor. Vayan a verla.

5 comentarios:

Darko dijo...

a mi me encanto el Cadaver de la Novia.... un final muy bacan...

Anónimo dijo...

A mi me encantó el Cadaver de la novia, y no se de donde sacas que los personajes no muestran sus emociones y mucho menos que carece apenas de guión...el guión es el justo y necesario y si prestas atención a la pelicula y los simbolos que muestra...las palabras son innecesarias o acaso no has visto las mariposas?, esta claro que para aquel que no puede llegar a mas...si es mejor la peli esa de las verduras, esa si es animación infantil. Muy bien Tim...la gente que no la aprecia es porque no la entiende.

IROX dijo...

la vi hace un año... y la sigo recordando.. estabas realmente muy equivocado....

Anónimo dijo...

pues no creo mira ya la fecha esa peli se sige recordando encambi la de wallace y romit ya casi nadie la recuerda es algo entretenida para los niños pero el cadaver de la novia es algo muy romantico para los adolesentes Burton a echo muy buen trabajo mira haora la peli q saco Coroline y la puerta secreta es genial y mas si la ves en 3D

julie, 14 años dijo...

realmente me gusta mucho tim burton y cada vez que miiro una de sus peliculas quedo impresionada boqui-abierta. con esta pelicula me paso exactamente lo mismo, es mas. luego de verla, me gusto tanto que la reorde constantemente por mas de una semana, cosa que con la de wallace no me sucedio, creo que este articulo es erroneo ya que no se valoriza su ine de terror mudo gotico que tanto lo caracteriza, adaptado a un formato un poco mas ifantil, pero que no por ello se transforma en una pelicula aburrida o mal caraterizada coo se la mensiona aca. solo creo que va en cuestion de gusto y este gran director sigue una secuencia regular de exitos o buenas peliculas. annalicemoslo friamente. ¿quien recuerda alguna parte de la pelicula de wallace y romit?no, yo solo recuerdo el argumento, pero en cambio del cadaver de la novia recuerdo muy buenas partes. igualmente este articulo esta muy bien realizado aunque no este de acuerdo con su contenido, hasta la proxima ocacion !